El verano pasado estuvimos de vacaciones en Noja con M°Paz, Miguel y su maravillosa familia. Ellos fueron quienes me chivaron este truco que por fin hemos llevado a la práctica. Se trata de aprovechar las costillas a la brasa que sobren de un día de parrillada ( si es que sobran, que ese el problema) para hacer un guiso con patatas. A nosotros nunca nos sobran de modo que el último día que estuvimos achicharrando compré unos trozos de más para probar el guisito. Avisé al parrillero. -Toñín que éstas son para llevármelas a Madrid hechas. Ponlas aparte, porfa.Aun así tuve que darle en la mano a un amigote que estaba a punto de zampárselas.- Esas no, carayo, suelta !Zas!
He de confesar que la foto no es del plato en cuestión, pero es que no le he hecho foto :-?Pero es muy parecido !jopéeeeeeeeeeeee!
Costillas asadas guisadas con patatas
Ingredientes:
- Las costillas asadas que hayan quedado
- Dos patatas gordas escachadas/cascadas (Si alguien no sabe cómo son, que grite)
- Una cebolla pequeña
- Dos tomates muy maduros rallados
- Medio vasito de oloroso
- Dos hojas de laurel (Maripa, tú no las pongas, maja, que a tu padre no le gustan nada)
- Unos granos de pimienta negra
- Una cucharada rasa de carne de pimiento choricero
- Medio pimiento de esos italianos rojiverdes (sería más italiano si fuera blanco también.
Hacemos un sofrito con AOVE, el pimiento, tomate, cebolla, laurel, sal y pimientas, añadiéndole al final el vino.
Rescatamos las hojas de laurel y las pimientas y pasamos el sofrito, con algo de agua, por la batidora. Este paso es opcional porque no pasa nada si no se tritura.
Añadir el choricero.
Ponemos en la cazuela del sofrito las costillas, cubrimos de agua y dejamos cocer diez minutejos.
Agregamos las patatas ,que deben quedar cubiertas de agua, y dejamos que se hagan.
Y ya está, anda que es difícil.
Está mejor si reposa un par de horitas antes de servir.
Besos