viernes, agosto 31, 2007

¿Qué tengo doctor? Pasta con calamares y tomates asados

El día que mi amiga me aconsejó aquello de que "por qué no tenía una libreta en la cocina donde apuntar las recetas", aquel día, ella no sabía que además de un favor me estaba haciendo una putada.
Se lo tengo que echar en cara en cuanto la vea, lo anotaré para que no se me olvide. Sí, lo anotaré en una de las libretas y cuardenos que tengo amontonadas y que desde entonces acumulo. Auténtico vicio es lo mío. Y además, me va a tener que pagar el especialista porque suuelo empezar un cuaderno nuevo cada vez que vamos de viaje, cada vez que estreno bolso o cada vez que me regalan uno. Los utilizo una temporadita, y empiezo otro.
Anoto en libretas de todo tipo, meto una nueva en el bolso y cuando la dejo al lado del ordenador ya sé que ,ésa, no vuelve a viajar ni en metro, quedará arrinconada encima de la mesa y de vez en cuando volveré a ella a buscar algo como loca.
No sé si hay un nombre rebuscado para este síndrome mío, peró si no es así, que lo vayan inventando que falta me hace saber qué padezco.
Esta manía tiene dos cosas: una buena y otra mala.Por un lado, no hay mejor manera de pasar tus ideas al papel de forma inmediata. Y por el otro, nunca sabes dónde coño está lo que buscas.
Genial ¿no?
A veces anoto recetas, otras ideas, otras dibujo. De momento son cuadernos y libretas normales y corrientes, si me da por buscarlos de determinado color, única y exclusivamente, de determinado tamaño o vete a tu a saber cómo, entonces ya sí que será preocupante.

La receta de hoy la acabo de anotar y la llevaré en tartera al curro, así que no me he vuelto loca búscandola, al menos, no más de lo que estoy.


Ingredientes:
- Pasta para cuatro raciones, yo he usado grandes caracolas.
- 1 diente de ajo majado con sal, un buen puñado de perejil y las tintas de los calamares.
- 1/2kg de calamares limpios y cortados en aros.
- 4 tomates pera asados.
- 1 cebolla cortada en plumas.
- 4 cucharadas de oloroso.
- AOVE y pimienta negra

Para los tomates cortarlos a la mitad, o en cuatro sin son muy grandes, quitarles las semillas y ponerlos boca abajo para que escurran mientras se calienta el horno a 90º.
Meterlos en el horno, espolvoreados de sal y azúcar, con una pizca de nuestra hierba seca favorita por encima, y dejarlos 3 ó 4 horas hasta que estén arrugaditos.
Son deliciosos, se les intensifica el sabor y están de muerte en bocadillos de queso, de sardinitas, de embutidos, en ensaladas, donde se utilicen o simplemente con un buen AOVE por encima.

Para la pasta, en una sartén con AOVE dorar bien los calamares antes de poner la cebolla. Tapar y dejar a fuego lento hasta que se hagan las cebollas. Añadir el majado, dar un par de vueltas y poner el vino.
Unos minutos después añadir los tomates y la pasta y saltear un par de minutos más antes de servir.
A disfrutar.


Besos




martes, agosto 28, 2007

Los vecinos y el verano. Chicharro a la espalda.


Los vecinos en verano cobran presencia, si no física, seguro que sonora, dentro de tu casa.
En mi patio vecinal este año parece que se esté librando una guerra musical. Guerra ésta que , aunque debería ser la mejor de las guerras, es un coñazo, para qué engañarnos.
Tenemos unos vecinos que ya a las ocho y media de la mañana tienen puesto a la Dúrcal a toda mecha. Además ambos son de cantar, y lo mal que lo hacen, oyes.
Para no ser menos mi queridín contraataca con el Muchachito, en estruendo puro, en cuanto se levanta, a eso del mediodía. Tampoco es cuestión de madrugar, dice la criaturita.
A la tarde le devuelven el zambombazo con Fito y los Fitipaldis, día sí, día también. Hasta el Pito estoy ya de los Tifipaldis.
Pero hoy ya ha sido mucho, mientras tendía la ropa, de repente, la temperatura ha bajado unos grados... !y me he tragado un CD de villancicos!
Creo que ha sido la del tercero, la sorda, y seguro que tenía el sonotone sin pilas, la jodía.
El verano puede ser un infierno, ya veís, menos mal que nos queda el pescado azul para alegrarnos el estío.
Chicharro a la espalda


- 1 chicharro por barba
- 1 diente de ajo
- 1 guindilla seca
- Una ramitas de perejil y de albahaca
- Un chorrito de vinagre de jerez
- AOVE
- Sal y pimienta negra
Hacer un majado con todos los ingredientes y untarlo en los pescados que deberán estar abiertos a la mitad y puestos de espaldas en una bandeja de horno.
Introducir la bandeja en horno precalentado fuerte y cocinar unos diez minutos, si no menos, antes se servirlos y disfrutar del sabor del verano, incluídos los dedos.

Besos



domingo, agosto 26, 2007

Solomillo de cerdo a la crema, si es que se llama así.

Mi sobrina Zinnia está pasando el finde en casa, aprovecho para hacerle las fotografías del año. Prácticamente desde que nació sigo esta costumbre y muchos de sus retratos estuvieron decorando, en grandes fotografías, los escaparates del estudio. Ahora ya está crecidita y a la sesión fotográfica le precede la de maquillaje, elección de la ropa, etc. Todo es más complicado, pero también nos une más en nuestra condición de mujeres, y eso me encanta.

Mientras comíamos hoy me ha preguntado cómo se llamaba el plato que estábamos comiendo y la verdad es que nunca lo he sabido. Me enseñaron hace muchos años a hacerlo y nunca me dijeron su nombre, si es que lo tiene.

Me emancipé a los diecisiete años y justo cuando conseguí un apartamento, el mismo día en que mi queridín marchaba a la mili, encontré un trabajo en el servicio doméstico, me matriculé en el instituto en horario nocturno y así pude hacer frente a las facturas compaginándolo todo.
En éste mi primer trabajo, me hicieron una entrevista los papás del bebé que iba a cuidar. Me preguntaron si tenía experiencia con niños, les dije que sí, mentira. Me preguntaron si sabía cocinar, les dije que sí, mentira. Mentir era necesario para pagar el alquiler pero pasé las de Caín cuando me enfrenté al primer pañal y ni te cuento cuando tuve que preparar mi primera comida.
Nueve meses después el niño empezó en la guardería infantil y no se me necesitó más. Aprendí muchas cosas sobre niños y cocina, aunque como casi siempre cocinaba el papá, que era jordano, y la cocina que aprendí de él no era nada común en el panorama gastronómico en la España de hace venticinco años, y me quito alguno, no me serviría para futuros empleos, o eso creía. Pero mira tú por dónde que conseguí empleo en casa de un jerifalte -el más jerifalte de hecho-de una famosa petrolera francesa. No había nadie más en el servicio y todo estaba a mi cargo con apenas dieciocho años. Allí no sólo aprendí a cocinar si no que se me abrió un mundo de ingredientes que nunca habían formado parte de mi paladar hasta entonces.
Dorada y besugo al horno, langosta a la americana, guisantes frescos, que siempre había pensado nacían en la misma lata, gamba blanca de Huelva que yo misma cocía y devoraba. O los turnedós. Nunca antes había comido una carne tan tierna y lo mucho que realzaba la pimienta recién molida el sabor de la carne. Me costó horrores encontrar un molinillo de pimienta y un centrifugador de lechugas en aquel entonces, pero los conseguí.
Recuerdo también los tomates asados con provenzal, las lechugas francesas (batavia), tan carnosas y diferentes a las nuestras que nunca me han abandonado ya, las judías verdes redonditas, los salchichones y demás embutidos. Y los quesos, había una nevera pequeña sólo para ellos, fragantes quesos cabra, frescos, curados...cómo olía aquel frigorífico.
Aquello fue mi jauja particular y me abrió al mundo de la cocina; tanto me interesé por el tema, que traduje al castellano un montón de recetas de los libros de la biblioteca de estos señores y que luego preparaba en mi apartamentito con los pocos medios que conseguía o los que me traía de allí directamente, porque las viandas que se usaban en aquella casa se compraban en el mercado de Chamartín, el mejor de Madrid y el más caro, y no estaban a mi alcance. Además siempre se ha sisado ¿no?


La receta de hoy sí la preparé muchísimo, es económica, de pocos ingredientes, tan sencilla y tan rica que le gusta a todo el mundo. Por eso ahora, que sólo la preparo cuando no quiero complicarme y que la comida no quede en el plato, la hago cuando vienen sobrin@s a comer. Dejan el plato limpio.

Solomillo de cerdo a la crema



Ingredientes:
- 1 solomillo entero en trozos de bocado
- 1 cebolla hermosa bien picadita
- 1 cucharada de pimentón de La Vera
- 1 unas ramitas de perejil picado
- 1 envase y medio de nata líquida
- Sal, mantequilla y aceite de sabor suave, sal y pimienta
Poner un par de cucharas de mantequilla y un chorreón de aceite a calentar una sartén y dorar la carne con fuego fuerte y sin que quede reseca. Reservarla bien escurrida dejando la grasa en la sartén donde doraremos, a fuego suave, la cebolla. Cuando esté, ponemos el pimentón, le damos una vuelta y regresamos la carne a la sarten cubriéndola con la nata. Dejar que espese un poco, espolvorear el perejil y servir con arroz, pasta o patatas cocidas.

Otros nueve meses después dejé el servicio doméstico para emprender mi propio negocio, además odiaba ese tipo de trabajo, pero he de reconocer que tampoco estuvo tan mal la experiencia, aunque nunca supiera cómo se llama este plato.

Besos

viernes, agosto 24, 2007

Galicia Canibal 07. Rodaballo agridulce

Con éste voy a dar por concluidos los relatos de nuestras últimas vacaciones concurso: Galicia Canibal 07 Aventura Larpeira. Próximamente los resultados y ganador.

Nuestros amigos gallegos no acostumbran a salir de su rutina gastronómica a excepción de cuando estamos nosotros que preparamos cualquiera de nuestros platos y causan sensación. Estas vacaciones ha sido Angel el encargado casi siempre de sorprender a nuestros amigotes con sus platos estrella, preparaciones sencillas que domina y amplía en su trabajo. Por ejemplo foie de pato salteado y servido con reducción de Pedro Ximenez, plato que en nuestro entorno madrileño ya no sorprende a nadie por conocido, pero que allí le supone a mi queridín laureadas cenas y que , sim embargo, nuestros queridos amigos no sabían ni que existía tal hígado. Lo mismo ocurrió cuando lo sirvió en mi-cuit sobre rodajas de naranja y mermelada de frambuesa para untar en finísimas tostadas.
También ha preparado ensalada de bacalao ahumado con pulpa de tomate y cebolla fresca. La ensalada estrella de mi casa de rúcula , cecina y parmiggiano. O la de ventresca con tomate, piquillos y orégano. Alguna que otra delicia más ,que ahora no recuerdo y que hizo disfrutar horrores a todo el mundo, salió de las manos de Angelito llenando panzas ajenas y ego propio, como deber ser.
Entre nuestras amistades gellegas, con lo mucho que les gusta juntarse a comer con cualquier excusa o sin ella, no hay gran curiosidad por las gastronomía de fuera de ría, así que somos nosotros los encargados de mostrarles algo nuevo siempre que aparecemos. Mira Montxo, quien odia el vinagre, hace unos veranos se volvía loco con el mojo picón y las papa arrugás que le preparaba.
Tal vez mi cocina sea demasiado riesgo para los paladares de esta cuadrilla y la receta de hoy sólo la preparé para mi amorcito y yo.

El rodaballo es mi pescado favorito, no hay más que ver el listado de recetas de este blog, y siempre lo compro si lo veo. En el mercado de Cangas lo hay siempre, de crianza o salvaje, y yo siempre ideo algo nuevo para sus ricas carnes en cuanto me hago con él.
Rodaballo agridulce

Ingredientes:
-Rodaballo para dos raciones
- 1 diente de ajo
- 8 tomatitos secos
- Zumo de medio limón
- 1 vaso de vermú rojo
- 1 chalota y una cebolla fresca
Precalentar el horno y salpimentar el pescado. Asarlo a gusto y mientras hacer la salsa pochando la chalota y la cebolla en AOVE junto al ajo y los tomatitos picaditos. Mojar con los líquidos y reducirlos a la mitad.
Servir el pescado salseado.

Besos

miércoles, agosto 22, 2007

Ensaladilla


El plato de hoy lo podemos enmarcar dentro de la serie "Comer en Tartera", ya que este verano es prácticamente lo que me está obligando mi trabajo a hacer, y también dentro de la de : "Cómo acabar de una vez con una caja de langostinos". Porque vuelven estos bichitos a estar presentes en mi comida de hoy que me he decidido por una ensaladilla, bastante típica, hecha de una pizca de cebolleta roja picadísima, maíz cocido, patata, zanahoria, huevo duro y langostinos (hechos al vapor en la Thermomix, menos el maíz y la cebolleta ) y aliñado todo con un poquitín de mahonesa a la mostaza , albahaca y chorreóncito de AOVE italiano .

No sé si estoy más harta de tartera o de langostinos
:-D

Besos

martes, agosto 21, 2007

Mejor no prometer. Calabacines salteados. Arroz con pollo y judías verdes.



Sí, sé que lo prometí, pero he vuelto a caer en la tentación y el finde pasado estuve en la finca de La Alcarria con los amigotes y volví tan contenta como siempre, que le voy hacer.
Llegamos el viernes por la noche y montamos una juerguilla en el jardín improvisando una salita al raso, con un sofá que Toñín ha cambiado de la casa y que se empeña en regalar al vecino. Pobre hombre, por qué castigarle así, con lo feo que es, con esos floripondios; por muy blanquito que haya quedado como se jarta de decir mi primo. En el fondo le gusta, lo sé, y eso de que lo hayamos puesto al aire libre y termine de diana de meaditas de perro...
El caso es que vimos amanecer, bien abrigados ,en el salón improvisado en el campo, tan bonito de noche y tan feo a la luz del día, donde ningún mueble de los que instalamos pega, porque es cierto que todos los gatos son pardos y es evidente que necesitamos un IKEA de urgencias en La Alcarria.

El sabadito por la mañana hicimos limpieza general en la cocina. Mientras, escuchabámos música y bailabámos, encaramada Mariangeles a los muebles, en plan go-gó de andar por casa, dejamos todo como los chorros del oro. Después fuimos a comprar y a tomar una cervecita a Pastrana, visitamos a nuestros amigos, guardeses de la finca de los curas, y nos llenaron el coche de tiernos calabacines, pimientos y hermosos tomates. Los calabacines estaban de cine cortados en lonchitas con el pelapatatas y salteados en mantequilla, con una cucharadita de mostaza de Dijón y un buen puñado de perejil, cebollino y albahaca.
Después, de vuelta a casa, nos metimos en la piscina a tomar un vermú, con el agua tan fresquita. Estamos muy a gusti-ti-ti-to, le decía a Mariangeles castañeándome los dientes, cuando me invitaba a salir del agua de una vez que son las seis, y a hacer la comida. Como no tenemos remedio,
se volvió a meter ella en la piscina, donde ya llevábamos tres horas de reloj y le pedí que me hiciera una foto dentro; se secó las manos en el traje de baño, la jodía, para no mojar la cámara.
Mientras, Javi nos construye una nueva escalinata en el bordillo y acarrea bonitas piedras calizas de acá para allá y llena una y otra vez la hormigonera. La está haciendo chulísima y me dice que voy a ser la Norma Duval del contorno, la envidia de todo el pueblo y parte del extranjero, cuando baje por ella.

Y el Domingo casi hasta llueve y el calor casi se esfuma, pero un bañito más nos pudimos dar antes de comer un arroz con pollo y judías verdes hecho en paella. Con su sofrito de pimiento y tomate, y el majado de perejil y ajo. Coloreado de pimentón y carne de pimiento choricero, siguiendo las normas valencianas para el agua y dorando bien el pollo antes de cubrirlo con él.

Hasta el próximo finde que prometo no aparecer por allí. Qué sitio más aburrido.

Besos

sábado, agosto 18, 2007

HEMC 14 Champiñones rellenos de langostinos

Para el HEMC de este mes, elegido por Lurka y dedicado al champiñón, colaboro con una receta que aúna el evento del mes pasado y el de éste, ya que van rellenos de langostinos como nos pusieron de tarea la última vez. Ha sido sin querer, pero me ha venido de perlas, porque el champiñón no es un ingrediente demasiado habitual en mi cocina y, que yo recuerde, ésta es la única receta algo original, por llamarlo de algún modo, que he ideado con ellos. Sólo la he preparado dos veces si en la primera los langostinos iban de novio con puerro, esta vez lo he trocado por chalota, hacía mucha pereza para ir de nuevo al mercado, los olvidé comprar esta mañana temprano, y el cambio, qué caray, también ha quedado bien.

Champiñones rellenos de langostinos
Ingredientes:
-8 champiñones hermosos sin ser enormes.
-2 chalotas .
-6 langostinos frescos, tan frescos,que pueden ser congelados.
-1 cucharada de perejil picado.
-3 cucharadas de Cuatro Quesos del El Caserío, con colmo.
-Sal y pimienta negra recién molida.

Poner los langostinos pelados junto con las chalotas, el perejil, sal y pimienta, y pasarlos por la batidora.
Añadir a la pasta el queso y mezclar bien.
Quitarles el rabo a los champis y limpiarlos de arena.
Salarlos por dentro y rellenarlos con la masa preparada.
Asarlos al horno precalentado hasta que estén doraditos por arriba, sin pasarlos que se quedan en nada y muy feuchos.

Una pizca de jengibre fresco en la masa les iría de perlas, pero mi queridín no es muy de jengibres, por eso prescindí de él. Lástima.
Y ya está, no hay más tu tía.

Besos

miércoles, agosto 08, 2007

De aceites. Verduras al vapor.

Siempre pienso que no comento lo suficiente sobre aceite y vinagres con lo tiquismisquis que somos en casa con ellos. Me conformo con nombrar el AOVE (aceite de oliva virgen extra) cuando siempre utilizo según qué tipo de oliva o según qué marca para ésta o aquella preparación. Tengo que ponerme disciplina.

Por ejemplo para freír siempre picual que aguanta mejor las temperaturas altas. Para cocinar prefiero el dulzor y el sabor intenso de la hojiblanca y para ensaladas mi preferido es la cornicabra toledana o la suave arbequina catalana.
Además de los monovarietales utilizo algunos coupages maravillosos como Merula que recientemente ha cambiado el tamaño de sus envases para hacerlos más utilizables en casa; Marqués de Griñón, uno de nuestros últimos descubrimientos y que es una maravilla con simple pan o Castillo de Tabernas, que nunca falta en mi casa porque se lo merece viniendo, además, de un desierto con lo romántico que eso suena.
Laguna Fuente de Piedra es una delicia malageña,monovarietal de aceituña vidueña ,ue no se debe dejar de probar en crudo,o de novio con un salmorejo,porque es una delicia.
Ésta sería sólo una muestra ya que en casa entran muchas marcas, algunas memorables, como el D.O Sierra de Toledo Montes de Nambroca o el L´Estornell leridano o el conocidísimo D.O Baena Nuñez de Prado, sabroso cordobés.


No quiero dejar de mencionar los dos fabulosos aceites que el año pasado cargué desde La Toscana y que amenizan mis ensoñaciones italianas junto a trozo de pan con tomate o sobre cualquier ensalada. Ambos en las fotos y que son uno Toscano, en rama y potente (Il Colle), y el otro calabrés con un intenso sabor frutado. Lo que no sé es qué haré cuando se acaben.



Para disfrutar cualquiera de estos ricos zumos de aceituna una receta tan sencilla como ésta que lleva judías verdes, zanahoria y patatas ( todo de huerta casera, eso sí) al vapor, simplemente aliñadas con albahaca majada con sal, unas deliciosas cucharadas de AOVE ( Marqués de Griñón), una nube de queso ahumado San Simón y un relámpago de pimienta negra recién molida.
Por mi cocina han pasado muchas marcas de aceite, algunas las olvidé tan pronto se consumió la botella, otras raras o aromatizadas con trufas, boletus o qué se yo que casi nunca tiene mayor interés. También utilizo, aunque en mucha menos medida, aceites de otras semillas como de girasol( para mahonesa y poco más), de sésamo (para platos orientales), de nuez ( muy rico con los canónigos y la rúcula) y la puerta está abierta a cuanta novedad,que merezca la pena,encuentre.
Con los vinagres me meto otro día.
Besos

martes, agosto 07, 2007

Galicia Canibal 07. Chuletón de buey con salsa de setas

A mi queridín no hay quien le haga comer sardinas, no le gusta mucho el pescado, las sardinas ni te cuento. Cuando las como me hace besarle antes porque después ni se me arrima. A lo que no se pudo resistir fue a comprar un hermoso chuletón que le llamaba desde el mostrador de una carnicería de Cangas cada vez que pasaba.
Ochocientos gramos de rica carne roja de la que comimos los dos y el perro de la vecina, ese canelo que trae a la María loca. Le cierra el portón para que no se escape y el animalito de un salto se evade por la valla de piedra. Es un canelo jovencito al que veía todo el día trasteando detrás de ella, jugeteando con sus manos y piernas, mientras atendía las gallinas o la huerta. La María no habla castellano, es una mujer muy mayor, y el gallego que habla casi ni lo entiendo y eso que llevo años parándome a charlar con ella. Vive sola y tiene la finca con mejores vistas de todo Viñó. Siempre me paro a la altura de la casa - que está algo alejada de la carretera, con esa cantidad de metros- y le digo a Angel que por qué no la heredaré yo, snif.
Los tres nos pusimos morados con esta recetilla.

Chuletón de buey con salsa de setas
Prender una buena lumbre y cuando estén las ascuas, calentar bien la parrilla antes de poner encima la carne en un trozo. Debe quedar dorada por fuera y menos echa por dentro.

Para la salsa necesitamos:
Un frasco de setas variadas en conserva, éstas era riojanas.
Un chorreón de albariño.
El blanco de un puerro.
Un chorrerón de nata líquida.
Un trocito de foie como un dedo gordo.
AOVE y bien de pimienta recién molida.

Saltear el puerro picado hasta que esté blandito. Añadir el foie y las setas, dar un par de vueltas, y mojar con el vino.
Poner la nata y la pimienta y servir caliente sobre la carne.

Besos

lunes, agosto 06, 2007

Galicia Canibal 07. Tarta de cumpleaños

Allí en la aldea donde veraneamos, que pronto dejará de serlo si no paran de construir, todo lo necesario llega pitando. Así me tengo que dar varias carreras para llegar al portal de la finca a comprar el pan o el gas que llega en furgonetas que se anuncian a bocinazos.
Por fin hizo buen tiempo y lució un sol alegre y suave. Tomando el desayuno en la terraza -pan con tomate y aceite y una nécora- acompañada del concierto diario de pajarillos y cuervos rientes, pasé los mejores momentos de mis vacaciones.

Celebré mi cumpleaños la noche de San Juan, que fue corta pero intensa. Primero la churrascada con sardiñas, costillas de cerdo, panceta y ensaladas. De postre tarta de cumpleaños que quedo preciosa y que me tuvieron que subir a buscar a casa porque, nada más salir por la puerta, un golpe de viento casi me la fastidia. Llamé a Susi y en un pispás estaba allí con el coche para bajarme a la finca de Ezequiel. El bizcocho se lo encargué a la madre de un amigo de Vigo que los hace de maravilla y luego la terminé en casa. Le hice un corte para rellenarla de cerezas picadas y abundante nata. La capa de abajo la emborraché de Pedro Ximenez y luego la cubrí toda con chocolate negro.
Para la decoración Angelito me hizo virutas de chocolate blanco y negro, raspando las tabletas con un cuchillo. Quedó preciosa.

Después la fiesta en la playa, los fuegos artificiales que nosotros mandamos clandestinos desde Madrid y que nadie se esperaba. Me costó horrores guardar el secreto durante toda la semana. Mereció la pena.
Había dos hogueras en la playa de gente de fuera, nos acoplamos junto a unos gallegos que tocaban y cantaban y pasamos un buen rato. Después abrimos el quiosko, pusimos una luz tenue y un flash y bailamos la musiquita que Angel nos pinchó. Hasta el amanecer aguantamos los más fiesteros y después caímos rendidos en la cama, menos mi queridín que primero se durmió sobre la mesa del comedor. Había que verlo subir la cuesta hacia casa bailando parachangó.
Besos

jueves, agosto 02, 2007

Pollo asado con hierbas

No vuelvo a ir de finde con esta gentuza a La Alcarria. Qué aburrimiento, todo el rato riéndose, comiendo y bebiendo y pasándoselo pipa. Si de tanto reírnos tuvimos hasta agujetas.Paso. Bueno, a lo mejor el finde que viene, ya veremos.

Con la niña preparé un pollo asado a la Cocina Deportiva y para ello nos dimos un garbeíto para buscar hierbas aromáticas de fuera y dentro de las alambradas. Espero que de ésta, ya me ha acompañado otras veces, aprenda a distinguir el romero de el tomillo y de el espliego, que cada vez me parezco más al Padre Mundina.
Así, caminando y charlando, recolectamos las tres hierbas que he nombrado más semillas de hinojo, perejil y cebollino. Todo junto lo majé en compañía de sal, pimenton de la Vera y pimienta de cuatro bayas hasta que se formó una masa que regué con una cucharada de soja oscura.
Esta pasta , crema boncreadora para aves, se la extendí al pollo (cuartos traseros) por la parte que no tiene piel y lo dejé media horita engañao ,el pobre bicho, pensando en veranear en la playa. Pero no, después de calentarle bien fuerte su Torrevieja particular, lo asé, primero por el lado embadurnado, y luego vuelta hasta que la piel estuvo doradita y crujiente .
Antes de servirlo desglasé la fuente con simple agua, que no diga el pollo que dejo que le dé una insolación, he hice la salsita.
Qué animalito más rico.
Y luego a la piscina que, con el frío que hizo ese finde, nos poníamos todos alrededor de la piscina, mirando hacia el agua y entre nosotros de medio lao, y por más que gritábamos "a ver quién rompe el hielo" nos costó lo nuestro meternos en remojo.
O ponen calentador, o no vuelvo. Bueno, a lo mejor, el finde que viene, ya veré.

Besos