jueves, junio 26, 2008

Aquí no crece la hierba. Tarta al caramelo salada

Si el éxito de una fiesta se midiese por lo sucio que queda el suelo cuando todos se marchan, las mías, son las mejores. Después de algunas incluso se anda como un buzo de los de escafandra, de lo que se tarda en despegar los pies del suelo. Mi queridín dice que vamos a obligar al personal a estar descalzos, por lo menos se llevarán la mitad de la porquería en los pies a su casa, no sólo un recuerdo de lo bien que lo han pasado. No es mala idea, no.
Todo esto viene a que el sábado pasado celebramos mi tropecientos cumpleaños en compañía de familiares y amigotes y son como el caballo de Atila.

A las siete de la mañana , aquí mi menda estaba ya horneando pastelitos de crema con frutas, profiteroles, bocaditos de nata y tartas de caramelo salado. Pudieron con todito los que les puse a la mesa, además de la excelsa ensaladilla de mi hermana, alabada por todos, y que duró un suspiro. También se hubieran zampado las ensaladas si no se me hubiera olvidado de ponerlas.

Esta tartita es tan sencilla de hacer y queda tan rica...
El contraste con la sal y dulzor del caramelo es único. La receta es de la publicación Comer y Beber nº 459 con mínimas variaciones.
Ingredientes:
.1 lámina de pasta brisa, 1 cucharada de mantequilla, 300ml de nata líquida, 3 huevos, 50gr de azúcar, unas gotas de zumo de limón y 50ml de agua para el caramelo.

Mientras horneamos la pasta sin nada en un molde desmoldable y con un lámina de papel de aluminio bien pegada sobre ella y los bordes de la pasta durante diez minutos a 200º, hacemos el caramelo con el azúcar, el limón y el agua. Cuando comience a ponerse rubio añadimos la mantequilla y después la nata poco a poco, porque sube mucho, y los huevos bien batidos.
Verter la mezlca de caramelo sobre la base cocida y volver al horno hasta que cuaje bajándolo a 120º.Será alrededor de una hora.
Al sacarla poner una lascas de sal ( Maldon o de Guerande) sobre la superficie.

En la receta original la mantequilla que usan en salada y no ponen la sal encima. Tampoco ponen los huevos enteros sino cuatro yemas.

Besos

miércoles, junio 18, 2008

Tuppersex. Mermelada de pimientos rojos

Estuve con mis compañeras de trabajo en un Tuppersex, esas reuniones que se organizan en casa para amigas, por lo general siempre mujeres, en las que te desasnan en el mundo del cacharrerío sexual y alguna que otra cosilla más con las que juguetear en pareja, o no. La Maleta Roja se le llama el invento y, no sé si es que soy muy vieja, o muy guarrona, porque no me sorprendió nada, lo conozco todito. Además la reunión, tal vez porque las chicas fueron todas muy jóvenes, fue bastante sosita. Con un grupo de sesentonas me metía yo de nuevo en este jardín. Ellas sí que dan juego y, con la vergüenza y el recato perdido por el camino de la vida, sería una reuníon divertidísima.
¿Quién se apunta?

El tupper de la foto es de los más deliciosos que llevo al trabajo y suelo tener que compartirlo con mis compis igual que los consejos que me pedían en esa reunión a la hora de comprarse artilugios.
Consta de queso de Arzúa con carne de membrillo; San Simón da Costa, ese delicioso queso lucense ahumado, y queso fresco de leche de cabra y vaca con mermelada de pimientos.
La mermelada es muy buena la de la marca Jalancina que vendrá costando unos cuatro o cinco euros el frasco de medio, o bien la preparamos en casa. Sería ideal hacerla partiendo de pimientos asados a la brasa, si no pues los asamos en horno.
Una vez asados los pelamos bien y los ponemos en un cazo cortaditos junto con algo menos de la mitad de su peso de azúcar hasta que queden muy deshechos.
Otra forma de hacerlos es directamente, en crudo. Se cortan en cubitos y se ponen con el azúcar en un cazo durante una hora a fuego lento, menos de la mitad de su peso de azúcar. Después se pasa por la batidora y el chino para que no quede ni una sola pielecita.

Besos

domingo, junio 15, 2008

Todos los caminos llegan a Roma. Palometa con ciruelas y ron

La lluvia nos dió muy poco respiro en nuestras vacaciones gallegas. Aun así, siempre que podíamos, nos dábamos grandes caminatas monte a través con destino al único bar abierto en mayo en kilómetros a la redonda.
Cada día tomábamos una senda distinta y qué sendas. Caminos que no practica nadie, llenos de hierba y flores. Al final, la recompensa diaria del barcito con vistas a las Cíes, la cerveza bien fría y un rato de contemplación y tranquilidad. La vuelta por la playa y para arriba por el bosque bajo casa, siempre la misma. Si se pone a llover, el camino es más corto.
Después de tanto trote campero llegábamos a casa muertos de hambre y en ese bar no tenían nada comestible por estar fuera de temporada. Una tarde, estaba el dueño zampándose tal bocata, que estuvimos en un tris de atracarle.


La receta de hoy está preparada con filetes de palometa (japuta, zapatero,gallineta), pero se puede hacer perfectamente con lubina o dorada o cualquier otro pescado graso pues casan perfectamente con el dulce de las ciruelas.
Palometa con ciruelas y ron

Ingredientes 2 raciones:
- 1 palometa en filetes o 4 filetes de pescado, cuatro ciruelas secas remojadas en medio vasito de ron negro y picadas en cuatro trozos, 1 cebolla hermosa, 2 cucharadas de almendras fileteadas, un vasito de caldo o fumet, 4 pimientas de Jamaica, sal y AOVE.
Dorar el pescado en una sartén con un par de cucharadas de AOVE muy caliente. Retirar y reservar.
En el mismo recipiente pochar y dorar la cebollas cortadas en aros finos junto con las pimientas. Mientras dorar en otra sartén las almendras.
Añadir las ciruelas que habrán estado algunas horas remojadas en el ron y agregar también éste. Dejar evaporar antes de volver el pescado a la sartén y mojar con el caldo, salpimentar. Cocinar a fuego fuerte de modo que se evapore un poco mientras meneamos la sartén. En el último momento, tres minutos después, añadir las almendras y servir.

Besos



viernes, junio 13, 2008

El sol,que es mu malo. Bolas de carne y queso.

Nuestro ahijado grande, Roberto, el cubano, estuvo un finde con nosotros y unos amigos en Galicia.Enamorado de este bello país, como él mismo se jacta de ser, disfrutó de lo lindo con todo lo que le mostramos. Lástima que tenga alergia al pescado y al marisco, se perdió la mitad de lo mejor.
Durante esos días se celebró el segundo aniversario de la muerte de la Jurado y nos relató que aquel día estuvo dos horas de pie en la fila que presentaba sus respetos a la artista.
Aquí el amiguete y unos amigos suyos alemanes, iban montados en el bus de Madrid-Visión, ese vehículo turístico descapotable en el que en pleno verano achicharran a los guiris mientras les enseñan los rincones más castizos, monumentos y algún que otro atasco. De esta guisa viajaban cuando de repente, en la plaza de Colón ,vieron una enorme fila entrando en lo que les pareció una sala de fiestas y, ni cortos, ni perezosos, se apearon del bus y se sumaron a la cola; por si daban pesicola, añado yo.
Allí estaban los tres, mirando embobados los flashes que daban la bienvenida a famosos en abundancia. No lo dudaron un momento, menudo ambientazo, esperaron durante dos horas hasta que por fin entraron, y se encontraron, con que la "fiesta", era otra.!Asere, que es malo tanto sol en la cabeza, criatura!
Este chico me da tema para escribir un libro, él solito. A cambio yo le agasajo con ricas recetas a base de carne.
Bolas de carne y queso
Ingredientes:
300gr de carne picada de vacuno, 2 huevos, pan rallado,150gr de queso de Arzúa, 1 cebolleta fresca picadísima, una cucharadita de comino en polvo, pimienta negra, dos o tres dientes de ajo con camisa, AOVE, harina y sal.
Preparar la carne añadiéndola la cebolleta, el comino, sal y pimienta. Agregar algo de pan rallado si queda muy húmeda antes de formar bolitas que rodearan un trozo de queso.
Pasar las bolitas por el otro huevo batido y después por harina. Freir en abundante aceite junto con los ajos, por tandas y a fuego lento para que se hagan por dentro sin quemarse por fuera.
Acompañar de salsa de tomate casera.
Besos

miércoles, junio 04, 2008

Cuac, cuac. Cocido gallego

Sin querer ya estamos de vuelta. Sin querer porque nadie quiere volver de las vacacaciones, algún loco habrá; y sin querer porque, como siempre, se nos han hecho tan cortas y cuando mejor estábamos, hemos tenido que retornar a esta ciudad y a la rutina del trabajo.Nos ha llovido, y cómo; ha caído días y días. Hemos vuelto casi con pies y manos palmeadas porque el agua no ha impedido que nos moviéramos a nuestro antojo. Así, subimos a Coruña a visitar a Suso que nos enseñó su bonita tierra, con todos esos rincones que pueblan sus relatos. Cicerone de lujo, también nos plantó frente a un cocido gallego riquísimo del que apenas dejamos vestigios.

Cocido Gallego
Esta es mi propia versión del cocido gallego. Hay tantos como cocineros/as.
Ingredientes:
-4 chorizos frescos, 4 buenas patatas, 4 trozos de lacón gallego, 1 tira de costilla de cerdo salada, 1 oreja de cerdo salada, 4 espinazos de cerdo salados, 1/4 de pollo de corral, 4 trozos de tocino veteado, medio kilo de morcillo de ternera (jarrete), 1 taza de garbanzos, 4 zanahorias, 1 repollo de medio kilo.

Remojar los garbanzos y poner en abundante agua las carnes saladas, de víspera. Hacedles un cambio de agua al menos.
Al día siguiente se ponen en una olla, bien cubiertas de agua, al fuego junto con los garbanzos. Cuando estén prácticamente hechas añadimos las patatas y zanahorias.
El repollo se pone mientras en olla aparte con caldo que sacaremos de la olla.
Se sirve escurrido y acompañado de un buen aceite de oliva, para quien quiera ponerse un poco por encima.
Con las sobras picaditas y el caldo, suelo preparar una buena sopa para una cenita.

Besos