lunes, febrero 25, 2008

Biozcho de yogur de cabra y chocolate, merienda en Hontanilla

Hontanillas es un pueblo abandonado de la provincia de Guadalajara que ayer alojó nuestra excursión dominguera. De la mano de un par de sus nuevos habitantes conocimos el lugar y algo de su historia. Parece ser que en los cincuenta empezó a despoblarse para quedarse completamente vacío en la década siguiente. Durante los ochenta un grupo, que tenía un proyecto de desintoxicación de sus integrantes, lo habitó hasta que los problemas con el vencindario del pueblo vecino hizo que lo abandonaran de nuevo. Ahora hay una decena de jóvenes que lo están rehabilitando, como mucho trabajo y un proyecto muy bonito.
Actualmente, no sé si por la sequía que nos azota, no hay agua en el pueblo. Pero sí se pueden ver un par de estanques y la acequia de piedra del huerto de cuando estaba habitado.Tampoco hay luz eléctrica y está proyectado que llegue de la forma más ecólogica posible. Por esa misma razón la mayoría de lo que se está construyendo se esta haciendo en una especie de adobe hecho de paja, arena y cal.

Dimos un buen paseo viendo todo lo antiguo y lo que están construyendo sobre ello. Las cuevas que en su día sirvieron para almacenar el vino, el "solitario" cementerio de dos làpidas y la iglesia derruida que apunta al románico rural en sus vestigios.

Por la mañana temprano habíamos telefoneado para ponernos de acuerdo en qué llevaríamos para la cuchipanda. Nosotros ya teníamos preparado una nevera con bebidas frescas, alcachofas, ensalada y calçots. Nuestros anfitriones pensaron que éramos vegetarianos y se presentaron con más verduras y vino. Enseguida deshicimos el entuerto y buscamos un carnicería donde aprovisionarnos de un costillar de cerdo que echar a la lumbre.
En el pueblo no falta donde sentarse tranquilamente. Los integrantes del grupo de toxicómanos hicieron rinconcitos con asientos de piedra casi por todas partes (lo de la droga debe ser mu cansao), y en uno de ellos, que tenía mesitas de piedra y asientos largos, nos dispusimos a pasar el resto de día bien pegados a la chasca, que hacía fresquito.

Después de comer dimos otro garbeo para ver las encinas y robles centenarios que pueblan el bosque en el que se ubica la aldea. Gigantes majestuosos y retorcidos, valiosos monumentos naturales que habitan pegados al camino de mulas -seguro centenario también- que lleva al pueblo vecino y, durante muchos años, único acceso entre Hontanillas, en lo alto del monte y Pareja, en la vega.
Para postre, de este post y del día de ayer, traigo un bizcocho hecho con yogur de cabra (alguna habría por aquella zona en su día) y chocolate. Un bizcocho que se puede rellenar y cubrir de chocolate y nata, por ejemplo; o tomarlo con dulce de leche como hicimos nosotros, o tomar con café, sin más traje.
Ingredientes:
4 huevos, 300gr de harina, 125 gr de mantequilla, 250gr de azúcar ( más si gusta dulce), 100gr de chocolate negro rallado, 1 sobre de levadura.
Batir las yemas junto con el azúcar hasta que blanqueen. Si se puede hacer al baño María quedan mucho mejor. Ideal en Thermomix.
Batir las claras a punto de nieve con un poquitín de sal.
Unir a las yemas la mantequilla,la levadura, el yogur y la harina. Cuando la masa esté bien lisa, sin grumos, agregar las claras con cuidado de que no se bajen.
Hornear a 180ª entre cuarenta minutos y una hora, maomeno, depende el horno.
En la foto está servido con dulce de leche de fabricación industrial, nadie es perfecto.
Besos

2 comentarios:

LE BLOG dijo...

Hace más o menos una década fuí con otros estudiantes de la carrera a colaborar en tareas para reconstruir otro pueblo abandonado, Granadilla (Cáceres). Fue una semana inolvidable. Lo pasamos bomba, y el pueblo es muy bonito. Y me puse morada de pan de pueblo.

OLGUIS dijo...

seguro habra quedado muy rico este postre.
Saludos
olga