jueves, noviembre 26, 2009

!Otra vez tacones! Feijâo tropeiro brasileño.


Muchas de vosotras me vais a entender, y alguno de vosotros también, por qué no. He estado un tiempo largo, triste y aburrida a la hora de arreglarme: no podía usar tacones. Unos dolores terribles en un dedo del pie, de cada pie, me impedía caminar si andaba con zapato alto.
El día de mi boda entré cojeando a la ceremonia (menos mal que había tanta gente y que siempre me miran a la cabeza) y enseguida me los tuve que quitar y andar por todo Salvador descalza. Mu triste ...mentira y gorda, bien que nos reímos.
Bueno, pues fui este verano a un amigo osteópata para que me echara un viztazo. Me colocó todos los huesitos del pie -!ay!- y me ordenó un tratamiento sencillo que debía hacer a diario. Tan bueno es este tratamiento, que sin hacerlo ni un sólo día, ha dado resultado....! y vuelvo a usar tacones!. Toy feliz.

Ya que menciono mi boda brasileña tendré que daros una recetita, de mis preferidas, brasileira.
Los feijâos son básicos en la cocina de país. Son alubias ( fríjoles, judías) chiquitillas y de varios tipos y colores, y no hay comida que no se acompañe de un guiso de ellas. El feijào tropeiro es una de las recetas más típicas del estado de Minas Gerais, se utiliza como acompañamiento, nunca como plato en sí, y utiliza unas alubias menudas color canela llamadas carioquinhas.
La harina de mandioca, y los carioquihnas, se encuentran en España facilmente en cualquier establecimiento de productos latinos. Yo me los traigo de allí, los compro a quienes los cultivan en bolsas de kilo, y me toca espulgarlos porque traen piedras, como aquí antaño. ¿Por qué me vengo cargada con ellos y luego me dan esta trabajera? Yo que sé...
Si no encontramos los carioquihnas podemos utilizar carillas o montxetas.
Feijâo Tropeiro de Minas Gerais, a mi estilo.


Ingredientes para cuatro raciones de acompañamiento:
-250gr de alubias cocidas, 100gr de repollo crudo en tiritas muy finas, 1 cebolleta incluído el verde, 1 diente de ajo prensado, 250gr de panceta en daditos, 4 cucharadas de harina de mandioca, AOVE y sal.
Dorar en un par de cucharadas de AOVE la panceta y reservar. Cortar en trocitos el blanco de la cebolleta y dorar en la misma sartén junto al ajo.
Añadir el repollo y dejar unos cuatro minutos para que ablande un poco.
Agregar los feijâos y la mandioca dorada en sartén aparte con algo de AOVE o mantequilla (como enBrasil).En el último momento poner en cortada en ruedas finitas la parte larga y verde de las cebolletas.Mezclar bien.
Comer enseguida para que la harina no pierda su textura crujiente.Es un plato lleno de texturas y que indentifica el modo de comer brasileño: !todo bien sequito".

Besos

4 comentarios:

cannella dijo...

Yo sí te entiendo, y tanto. Pero al revés, porque desearía ponerme otra vez zapato plano.
(ostras pedrín, dejé un comentario en la entrada anterior y se lo ha tragado la red...así he quedado como si la cosa no hubiera ido conmigo...¡¡¡¡más bebida que las monjas!!!!). Un beso, lo de tu boda quedará en la historia.

Doña Col dijo...

a mi me dan prontos... tan pronto no me quito la "chancla" como voy con el taconazo de la muerte... jejeje
contradictoria que es una...

clau dijo...

jajajajaja que bueno lo de la boda, pues a mi me dicen todos los medicos que no me los ponga por los juanetes, pero yo lo siento mucho aunque me muera yo con tacones....

Marisa dijo...

La foto es del día de la boda.¿Os habéis dado cuenta lo limpias que están las calles del centro de Salvador?