jueves, julio 17, 2008

Pollo asado con calabacines


Otras veces me he referido a las maravillas de la Cocina Deportiva, esa modalidad cocineril que consiste en dar un paseo campero para conseguir, o bien los ingredientes, o bien los aderezos, que convierten cuatro "cosillas" sencillas en un delicioso plato.
En la receta de hoy, un sencillo pollo asado en cuartos sobre una cama de cebolla y calabacines en rodajas, alcanza el cielo con el sencillo aditamento de un puñado de hierbas recolectadas por las jardineras de la finca de Toñín en La Alcarria.
Disponemos de la cebolla y el calabacín en una fuente de horno, en abundancia ambos.
En un mortero majamos dos dientes de ajo hermosos junto con un puñado largo de sal gorda, unas ramitas de hierbabuena, perejil, hierbaluisa y salvia; además de semillas de comino y de hinojo. Una vez reducido a pasta agregamos el zumo de un limón y un chorreón de AOVE, variedad cornicabra, un D.O Montes de Toledo, por ejemplo.
Untamos por dentro y por fuera cuatro cuartos traseros de pollo y los colocamos sobre la verdura antes de introducir la bandeja en el horno precalentado a 200º.
Diez minutillos después añadimos una copa de ron añejo en el fondo de la fuente. Dar la vuelta al pollo las veces que haga falta para que se dore por igual, y hacer lo mismo con la verdura, removiéndola, para que no se seque. Estará en el horno alrededor de cuarenta minutos, maomenos, depende del horno.

Sencillo, sencillo, y muy rico. Preparad bien de pan.

Besos