jueves, mayo 24, 2007

!Viva mi prima!




Lo bueno dura poco y más que nos parece. Después de todo el año esperando con especial ilusión la cita sevillana, ya se ha pasado. Digo especial ilusión porque tengo debilidad por mi prima Carmen (Afrodita en la red), cualquiera que la conoce la desarrolla, y porque nunca he visitado Sevilla haciendo hincapié especialmente en la gastronomía en ninguno de mis viajes a esa santa tierra. Y no sólo me lo he pasado genial porque tod@s mis compañeros de estancia han sido divertidísimos, si no también porque me traigo en la memoria gustativa un montón de nuevos platos, -unos típicos, otros delirantes- que no olvidaré jamás de los jamases.


Nunca podré olvidar, por el lado típico, el cocido de garbanzos y espinacas que nos sirvieron en la finca campera de la familia de Carmen. Tan ricos estaban que Josep y yo no paramos hasta que un alma caritativa nos a arrebató el plato, que ya era el segundo. Delicioso.
Preparados para extrenar la piscina, que había sido acabada un poquito antes para la ocasión, no pudimos hacerlo por el fresquito. Da igual algunas sirenas nos dimos un baño en la del hotel. Esto es cosa de Afrodita que no deja nada al aire.
La huerta es algo que me vuelve loca y allí había tantas habichuelas por recoger...La madre de Carmen me dió una clase magistral que nunca olvidaré.


Tampoco olvidaré nunca, por el lado delirante, las famosas esferificaciones que hasta ahora no había tenido oportunidad de catar. Gustarme, el sabor no me gustó porque eran de aceitunas licuadas y de sabor me parecieron demasiado fuertes, pero la sorpresa no me la quitó nadie y la apetencia de volver a repetir, tampoco. Me pasé toda esa cena, en la Hacienda Benazuza, dando respingos por la impresión de los sabores. Alucinantes.
En esta cena todos echamos de menos más iluminación para ver lo que comíamos, pero el establecimiento es tan bonito con esa luz baja iluminando esos patios, el huerto de naranjos, la original piscina, la jaima, la pródiga vegetación...que casi se lo perdonamos, casi.



La ciudad está preciosa, vestida del morado y magenta de jacarandás y buganvillas, para hacer juego con mi pelo, supongo, un detalle que no me extrañaría hubiera encargado Afrodita. Además eso de que hace mucho calor es una leyenda, hace un frío que pela, y pasearla no es nada trabajoso de bonita que es. Para el frío siempre he tenido una mano que me tendía abrigo, siempre a juego; aunque una noche llegué a parecerme sospechosamente a cierta duquesa sevillana yo estaba calentita y conjuntada. Gracias por caldearme, por dentro y por fuera, y mantener mi imagen.

La convivencia del grupo desde el desayuno al beso en la frente y buenas noches, también es un acierto. Nos une mucho más y estrujamos a tope nuestras relaciones.
Me encanta.


Las visitas culturales tampoco las olvidaré. El colorido y el olor de La Maestranza o la ausencia de calor cerca de un horno de cocer cerámica, por más que no nos pusieran jamón encima de ninguno de aquellos adornados platos que nos mostraron, no los olvidaré..













He tenido la oportunidad de beber esos vinos que tan poco se conocen fuera de Andalucía y que ahora pasarán a formar parte del elenco de mi bodega porque se me ha grabado su sabor sin remedio. Ese palocortao, menudo invento.
Esa mañana de caballos bailarines llegamos a la bodega mareados de hambre a marearnos de vino...Yo lo conseguí. Bueno, tal vez no sólo yo.

Lo único que no sé si olvidaré, pero sí que quiero olvidar, es la cena del tablao; pero las risas que nos pasamos, el buen rato, eso tampoco lo olvidaré y si me hubiera arrancao a bailar... ni lo japoneses lo olvidarían.

Gracias Afrodita, gracias a tod@s y hasta la próxima en Holanda.


5 comentarios:

Apicius dijo...

Hola Marisa:
Que bonito relato has hecho.
Cuando vuelva de Cataluña empezaré a poner lo que se ve desde mi ventana.
Saludos

Marona dijo...

¡Qué envídia me ha dado tu relato! Ya tengo ganas de probar el cocidito ese de garbanzos y espinacas... mmmh... siempre he tenido ganas de visitar Sevilla, pero ahora muchas más!
Saludos

Doña Col dijo...

¿Te van a caber tantos recuerdos en la memoria?... jejeje

Marisa dijo...

Pues no sé, Doña Col, la verdad es que mi disco duro está repleto

Anónimo dijo...

Porfa la próxima vez me dáis un toque hombre. Aunque estoy muy muy corto de tiempo, pero se haria lo que pudiese. Soy de Sevilla, y tengo un blog gastronómico, que si le dáis algo de publi os lo agradecería, creo que no me lee ni Diós. BEsos.
www.apuntesgastronomicos.blogspot.com
Carlos.