jueves, septiembre 20, 2007

De finde con mi queridín, pan de chocolate.

El viernes, antes de salir para La Alcarria con Toñín y mi queridín, tuve una reunión con la psicóloga de la empresa, porque me hacen fija en plantilla y tenían que cotejar los datos arrojados sobre mi personalidad en el test que tienen por costumbre hacerte antes.
Me dijo un montón de cosas sobre mí misma, nada que a estas alturas no sepa, pero de lo que más me acordaba ,en el coche camino del campo, era que me dice que soy valiente y emprendedora. Lo segundo vale, pero yo no hacía mas que pensar en mis zapatillas de invierno, guardadas dentro de un bolsa de plástico bajo la cama, abrigo y hogar ésta de arañas como puños, seguro, me acordaba y me preocupaba bastante todo el camino
. ¿Valiente yo? Tu-ru-rú.Allí siguen, de hecho busqué otras con menos riesgo.

Por aquella carretera, que mitiga mi morriña gallega, curva va , curva viene, me iba acordando de todo lo que se me había olvidado. A buenas horas.
Por ejemplo, se me olvidó el bañador, con el frío que hace ya para bañarse desnuda.
También se me olvidaron las pastillas que me ayudar a capear mi alergia a los perros, y juntamos siete; el chuflo para poder respirar, y la cámara. Me importaba tres pepinos axfisiarme...pero no tener con qué aderezar mis post, eso, me quemaba la sangre, y eso que mi psicóloga dice que no pierdo los nervios nunca.

El sábado por la mañana bajamos a Tendilla a por provisiones. Entramos en el único bar que había abierto en la plaza, pedimos unas cervezas, nos las sirvieron calientes y de aperitivo, nos plantaron un sólo pincho para los tres.
- Éste qué quiere ¿qué nos matemos? Soltó Toñín, con evidente cabreo.
Al preguntar al dueño que qué le debíamos, nos contestó con un más que lacónico :"tres". Angel estuvo tentado de dejarle cinco céntimos, dos de propina, pero se arrepintió. Yo se los hubiera dejado, a pesar de lo buena persona que me pintó la psicóloga según mi test ,( pa chula, yo) por mucho que diga que voy sembrando alegría por donde paso.

El domingo tuvimos familiares de comilona en la finca. El papi de Tóñín se encargó de la barbacoa, pero el hombre se pone tan nervioso que estaba muy encaprichado de unos chorizos que olvidó por completo asar. Nos hizo chuletas de cordero y costillas de cerdo y nos pusimos las botas, pero las altas.
LLevaron una cecina y chorizo de León antológicos que acompañamos de guacamole, ensalada de ventresca, tomate y piquillos, mejillones escabechados y alguna otra minucia que ahora olvido, como no.
Yo preparé un pan de chocolate divino de la Olla Suiza , con algunas variaciones que no recomiendo ,como el cambio del sentido de los rollos de masa. Con mi variante el chocolate va a parar al fondo del molde y se quema un poco. además, se corta muy mal.
Mi otra variación si me gustó: utilicé crema de chocolate negro en vez de Nutella, uhm, pero este finde lo voy a preparar para más golosones con Nocilla, que es dulzona.
También puse sobre la mesa una tarta de chocolate rellena de mermelada de albaricoque y nata y cubierta de chocolate.
La familia trajo unos diminutos pasteles deliciosos que cayeron todos y otra tarta de chocolate, de la misma pastelería, que no tuvo mucho éxito. Era demasiado, no sé, de pastelería. Sin embargo, de la hecha en casa, no dejaron ni una miga.
Besos

2 comentarios:

Rosa dijo...

No me extraña que no dejaran ni una miga, se ve exquisita.

Alicia (canelona) dijo...

Que rico, la variante con chocolate, ideal de la muelteeee, me encanta!!

Besos