sábado, octubre 24, 2009

Adiós moto. Rollitos de pescado sobre pasta y estofadito de langostinos y espárragos.

Mi queridín se pilla unos cabreos que pa qué cada vez que el perro le mea las ruedas. Esto ocurre siempre que se acercan juntos a la moto. Cariño, le digo yo conciliadora, lo hace para marcar.
- ¿Marcar? Pero que coño marcar, si la moto es mía.
Estaba yo temiéndome que este hombre cualquier día diera un espéctaculo, animalito, peeeero, no podrá ser, se la han robado de la misma puerta de casa. Con lo que él quería su moto y lo pintona que la tenía siempre. Cabrones... le habéis roto el corazón.
En fin, mientras ahorramos para una nueva seguiremos cocinando, que siempre consuela mucho. Hoy seguimos dándole al pescado, tan ricamente.
Rollitos de pescado sobre pasta y estofado de langostinos y espárragos
Ingredientes para dos raciones:
- 2 filetes de gallo o cualquier otro pescado blanco, 2 chalotitas, 8 lumaconi (en la foto abajo), 6 espárragos verdes, 2 cucharadas de hígado de bacalao de lata, 6 langostinos pelados, 1 lima,1 vasito de oloroso, sal , pimienta del molinillo, AOVE.
Estirar los filetes de pescado y disponer,cerca de un extremo, el hígado trabajado con el zumo de media lima, un langostino con su colita (previamente pasado por la plancha) y un espárrago (previamente escaldado unos minutos y pasado por agua helada después).
Hacer los roliitos, sujetándolos con un palillo, y dorar bien por todos lados rápidamente. Dejar que se terminen de hacer en la misma sartén tapados y con el fuego apagado, pero sobre él.
Picar bien finas las chalotas y dorar en una cucharada de AOVE. Añadir el resto de espárragos en rueditas y los demás langostinos troceados, todo en crudo, dar una vuelta. Mojar con el oloroso y dejar estofar cinco minutos con al sartén tapada.
Mientras cocer la pasta en abundante agua con sal. Una vez cocida mezclar con el estofado.
Servir los rollitos sobre la pasta y el guisito.
Muuuuuuuuuuuuuuu rico, muchos besos, menos para unos que yo me sé.

domingo, octubre 18, 2009

Mi póster en los talleres.Rodaballo con patatas a la gallega, rebozuelos y gambones.!Chivatazo!: aceite de aguacate.

Ya es un hecho: de las paredes de todos los talleres de coches de la provincia cuelga mi foto en póster. Después de asegurarse de que no sería en pelotas - estaban acojonaos- si no luciendo mono y casco a lo Carlos Sainz, toditos los mecánicos me lucen con bien de grasa por las puntas, como debe ser.
A ver, normal, después de enterarse del recorrido por las carreteras, a veces inexistentes, que me he pegado por Bahía es lo menos que podían hacer para reconocer mi mérito en este país.
Aun me estoy preguntando cómo piensan hacer para las Olimpiadas que nos han arrebatao, porque por allí vas tranquilamente a un lugar paradisiáco que te han chivao y que es bien famoso y cool, cuando de repente se acaba la carretera y tienes que seguir por un camino de arena. Lo mejor llega cuando también se acaba el camino y tienes que montar el coche en una balsa para llegar al otro lado del río,donde esta dicha ciudad turística. Ahí están las fotos.
No me quejo, me he curtido mucho y lo con lo mal que lo hemos pasao nos hemos reído.....
En fin, si alguien quiere copia del póster, que silbe; y para comer: pescao, que tenía también mono.
Rodaballo con patatas a la gallega,rebozuelos y gambones
Ingredientes para cada ración:
- 1 patata pequeña, 2 gambones, 100gr de rodaballo limpio de espinas, seis rebozuelos (cantharellus cibarius).
Además:
- 1 cebolla, 1 hoja de laurel , un puñado de granos de pimienta negra, 1 cucharadita de pimentón de La Vera, aceite de aguacate, AOVE, un puñadito de brotes de rábanito, agua y sal.
Cocer en un litro de agua las pieles de las gambas junto con la cebolla, sal, la pimienta, el laurel. Después de cinco minutos añadir las patatas en trozos regulares. Una vez cocidas aliñar con el aceite de aguacate y el pimentón. Reservar calientes.
Sobre una pizca de AOVE, dorar las setas, reservar. Repetir con los gambones, reservar. Por último dorar el pescado.
Servimos el rodaballo sobre las patatas y junto a las setas,encima los gambones. Goteamos un poco de aceite de aguacate más y ponemos un toque crujiente con los brotes de rábanito.
En el chivatazo de hoy os propongo el aceite de aguacate . Tiene un intenso sabor a fruta y la vez es muy delicado.Rico en vitamina E y de grasas monoinsaturas tiene un color verde intenso y va perfectamente en crudo sobre ensaladas (delicia sobre canónigos y germinados), pescados al vapor o verduras...
La marca chilena Paltita lo comercializa en España. Se encuentra en tiendas gourmet y hay que probarlo porque merece la pena.
Besos

sábado, octubre 10, 2009

Caipirinha para la morriña

Sin duda alguna me atrevo a sentenciar que estas han sido unas vacaciones de las mejorcitas de los últimos años. Divertidas, llenas de aventuras y de nuevos amigotes se nos han hecho cortísimas y nos han dejado ganas de mucho más.
En estos días al volante por Brasil, he vivido todas las experiencias que tenía al debe por haber conseguido la licencia de conducir tan viejita. Allí me he resarcido, las normas de circulación son casi nulas, y me traigo todas las tareas hechas. Fuera intermitentes, sin cinturón de seguridad, con caipiriñas de sobra, ni caso al límite de velocidad...Todo eso que debería haber experimentado si la hubiera conseguido veinte años antes aquí y que hoy en día es impensable hacer en España al volante sin acabar preso.
Por otro lado me he bailado todito lo que me han puesto, que dicen mis amigas que ya me meneo como una bahiana. A ver si me sale también ese peazo culo altísimo que ellas tienen que para esos trotes queda mejor.
No he perdido el tiempo en pedir ningún pescado en ningún restaurante como otros años, porque ya sé que es perder el tiempo ya que siempre te sacan un zapato frito. A excepción de en Boi Preto que me puse de sashimi, sushi y maqui hasta las patas ante la mirada repugnada de mis amigos bahianos que no entienden cómo puedo comer pescado crudo. Y yo tan feliz, sos lo juro.
No he cocinado nada, a excepción de unas ranas y unas codornices en una parrillada, y la razón es que no merece la pena. La comida fuera de casa, una vez que se conocen los sitios fuera de las rutas turísticas, son muy económicos y los platos son caseros y ricos. Por lo tanto la receta que traigo hoy al blog es una que sí que preparamos mucho, allí y aquí: la caipirinha.
Es esta una bebida de origen humilde y paulista (de Sao Paulo). La gente la tomaba para espantar los catarros allá por los comienzos del siglo XX. Los catarros no sé, pero el cóctel se fue extendiendo por todo el país a partir de los años 50 hasta que un restaurante se atrevió a servirla en vaso mono. Fabrizio Guzzoni fue el culpable al servirla en el Grand Hotel Cad´Oro de esa misma ciudad. Curiosamente, después de su extensión por todo el orbe les costó que figurara en la lista de cócteles oficiales del mundo ya que Suecia presentaba uno con piña y vodka que se lo puso muy difícil a los brasileños. Digo yo: ¿Piña?¿Suecia?
Para esta delicia tropical es imprescindible la cachaça, un destilado del jugo fermentado de la caña de azúcar. Algo así como nuestro orujo.
También se puede preparar con ron blanco (llamándose caipirissísima), o con vodka (llamándose caipiroska) pero lo tradicional es cachaça, limón verde (los ideales son los de la vairedad tahití o gallego) y azúcar blanco de caña.También se admiten otras frutas. Muy buena preparada con piña y, mi descubrimiento de este año, con maracuyá. Uhm.
Necesitamos para un vaso de caipiriña:
1 limón verde cortado en seis trozos, dos cucharadas de azúcar blanco de caña, 50 ml de cachaça, hielo picado.
Se puede preparar en una coctelera o directamente en el vaso.
Ponemos el limón y lo cubrimos con el azúcar. Con ayuda de una mano de almirez, estrujamos la pulpa con el azúcar. No demasiado porque toma mucho sabor de la cáscara y puede resultar áspero.Ponemos la cachaça y movemos bien. Rellenamos con el hielo y volvemos a remover bien para que se deshaga un poco y nos llene el vaso de líquido. Si es necesario poner más hielo, tiene que tener mucho.Se sirve con una pajita y trocito de limón de adorno. A la caipi de la foto alguien le ha dado un traguito mientras le hacía la foto, qué morro.
Este destilado, la cachaça, se puede comprar en Brasil industrial o casero. Con el segundo hay que tener mucho cuidado porque puede llegar a ser alucinógeno. Doy fé.
En España se puede comprar, eso sí mil veces más caro, de la marca 51 que es bastante pasable, y se encuentra en grandes superficies sin problema. Animaos a preparar la receta de hoy que os animará mucho.
Besos