martes, enero 29, 2008

HEMC 18 Sopa de garbanzos y calabaza al queso




Por los pelos llego al HEMC18 dedicado a las legumbres. En esta ocasión ha sido Alicia, -un blog que no conocía y que me ha encantado hacerlo. Felicidades es muy interesante. Lo leeré de cabo a rabo.- quien se ha encargado de ponernos la tarea, y eligió las ricas legumbres.
Mi preferida es el garbanzo, cañí como pocos, el más castizo de las legumbres, así que, como gata que soy, ahí va una recetita Delocay de sopa, mi desayuno preferido, de garibolos.


Sopa de garbanzos y calabaza al queso


Ingredientes:- 1 litro y medio de caldo de pollo y verduras casero, 400gr de garbanzos cocidos, 300gr de calabaza rallada gruesa, 150 de queso de untar tipo Philadelfia, 3 puñados de fideos o cualquier pasta corta, sal y pimienta negra.

Poner a calentar el caldo. Separar tres cucharones de él y batirlo junto con el queso. Cuando hierva el caldito añadir, la calabaza, la pasta y los garbanzos. Dejar cocinar hasta que la pasta esté al dente, momento en que agregaremos la mezcla de queso.Probar y añadir sal si hicera falta. Servir en tazones con un par de vueltas de molinillo de pimienta, algo de cebollino o un puñadito de parmeggiano.

Besos

P.D: Oh no, no he llegado a tiempo, ya terminó el plazo. Bueno, pues lo dejo publicado igual, ya que está :-D

domingo, enero 27, 2008

Bailongo latino e hígado con zumo de mandarina

!Qué bien lo pasamos el jueves! Mi queridín libraba y junto con Edu , nuestro último apadrinado ( Sí, mi casa parece una ONG. Qué le vamos a hacer si nos gusta) y Toñín, nos fuimos de tapas por La Latina. Estuvimos por el Sanlúcar tomando una tapita de ortigillas y unas tortitas de camarones. Después visitamos Juana la Loca que hacía mucho que no entrábamos y nos ha sorprendido con una ligera evolución y modernización de los ingredientes que utilizan, muy satisfactoria. Después de remate tomamos un moscatel en Casa Lucas y nos volvimos a Vallecas porque estábamos invitados a un cumpleaños en la sala Estudio Latino.Nunca había entrado, hasta ahora, en un local de estas características, y mira que en el barrio prácticamente ya no queda otra cosa.La música latina no es mi preferida pero si hay que bailar yo me bailo lo que sea. Así que, dejé que me enseñaran a hacerlo y allí me dejé la cadera, faltaría más. A lo que no me apunté fue al frote loco ese con el que acompañan una música - joé, no encuentro el adjetivo-, de batidora y que prodigan sobre todo quisqui.

La verdad es que la impresión que me dió todo aquello fue que me recordaba horrores a las fiestas de pueblo de mi infancia. La pista en el centro, en la que bailan cuatro parejas, y sobre todo mujeres con mujeres , sólo que éstas llevan mucha menos ropa y más pintura, y el resto están alrededor bebiendo y mirando.Y como al ver lo que los parroquianos todos bebían con devoción, a mí, me revolvía el hígado - bebidas energéticas con whisky, perfumando dulzonas todo el recinto- al día siguiente me preparé esta recetita, reparadora de dicho órgano y elaborado con el mismo, sólo que de rica ternera.
Hígado con zumo de mandarina
-1 filete grueso de hígado de ternera cortado en lonchas, 1 cebolla pequeña, 1 dedo de jengibre fresco loncheado, 2 mandarinas, 1 chorrito de oloroso, 1 diente de ajo picado al gusto, sal , pimienta negra y AOVE.
Dorar bien las lonchas de hígado y reservar. En la misma sartén poner la cebolla en plumas finas, el jengibre y el ajo. Dejamos que se haga todo unos minutos antes de volver el hígado a la sartén y mojar con el vino. Cuando se evapore la mitad ,y justo antes de acabar, rociar con el zumo de las dos mandarinas y servir.


Besos

martes, enero 22, 2008

Productos Costa da Morte

Ayer me acerqué a conocer a Suso a la presentación de productos do Costa da Morte. Estuvo genial. La degustación de los mismos, en distintas preparaciones y presentaciones, fue muy acertada y amplia. Hubo algunos platillos que no pude probar por falta de sitio en la andorga.
Hice corrillo con alguno de los productores. Ellos miraban en qué habían convertido el marisco con algo de recelo - alguno hubo que no probó apenas nada- ya que en Galicia se prepara siempre de la manera más sencilla posible, sin aditamentos. A mí, al contrario, me encantaron los berberechos con habitas, algas y muselina de tomate. O el pescado de roca en ceviche que ellos no querían probar ni atados por estar crudo y que estaba muy, pero que muy bien preparado.
A resaltar el cerdo celta asado que se deshacía en la boca o el mismo bichito en brochetitas a la plancha. No sabía yo nada de esta raza autóctona gallega pero pienso buscarlo a partir de ahora, merece la pena, es una delicia de sabor y textura; y no digo nada del jamón, que todo el mundo pensaba que era ibérico por la grasa veteada y el sabor.
La navaja de la mejor calidad posible (ahora sé mucho más del tema por las explicaciones generosas que me dieron mis compis de corrillo, majísimos) fue hecha de dos maneras. La primera,muy desarcetamente a mi parecer, a la plancha con sal, ajo y perejil. Demasiado saladas, ya que no se salan nunca, y empobrecido el sabor debajo del ajo.
La otra preparación las acompañaba de un puré muy ligero de patata gallega. No las probé, no me entraba nada más.
Muy rico el caldo donde la patata fue la protagonista y un detalle hacer unas migas castellanas con el pan de Carballo y chorizos del rico cerdo celta.
Lagar de Pintos mojó los gaznates y acompañó el convite con su blanco de DO Rias Baixas. Lástima que hiciera tanto calor en la sala.
Algunas delicias más, como los percebes de Corme o la tarta de almendra y los buñuelos de crema, nos tuvieron entretenidos. Conocí al símpatico dueño del Tira do Cordel que me aprovisionaba de todo lo que pasaba por su lado. Le debo una visita. También compartí un rato con Javier y Mar - los conocemos como VELSID- ambos agradabilísimos, lástima no haber tenido más tiempo para compartir su amena charla.Fue gracioso, Mar me reconoció por el pelo y se acercó a preguntarme si yo tenía un blog.
En fin pasé un rato delicioso en todos los aspectos y le auguro buen futuro a este proyecto de venta directa, mediante internet, de los productos de la Costa da Morte del productor al consumidor.
Ah, y no hay ni una sola foto, como podéis observar, ni me acordé.

Besos

lunes, enero 14, 2008

Josemari, la albahaca y verduras al vapor

¿Te acuerdas, Josemari, cuando conociste la albahaca? Desde entonces, siempre que la uso, me acuerdo de tí y tu entusiasmo al conocerla. A partir de ahora,desgraciadamente, lo recordaré para siempre.
En nuestras vacaciones en La Toscana comprábamos en un súper de un pueblito en la vega del río cercano a Anchiano, la aldea en la que nos alojábamos. Se llamaba "Penis" o algo así aquel comercio. Nos hacía mucha gracia el nombrecito. Tenía una sección gourmet con productos italianos que quitaban el hipo y el resto de su oferta con precios más que razonables..Compré una maceta de albahaca y tú no sabías para qué queríamos aquello. Espera y verás, te contesté.
Ya en la casa me dispuse a preparar unos simples macarrones con passata, una mozzarella trenzada, -preciosa y rica- parmiggiano y albahaca fresca. También le puse cebolla dorada a fuego lento hasta que se tornó dulzona.
En este pueblo, poco más que una aldea, que nos alojaba, no había ni un sólo bar. Yo era la encargada de avisar si oteaba alguno ya que mi radar genético no falla nunca.Encendimos el horno de aquella cocinita de gruesas paredes de piedra y salí un momento a la puerta.
- Chicos, ahí hay un bar.
Os arremolinásteis a mi alrededor mientras yo señalaba a apenas cincuenta metros de nuestra puerta. Esa noche - el resto nunca vimos gente por la calle- había un local con las luces prendidas y un grupo de gente sentado en los poyos de puertas y ventanas. Vosotros - muy ufanos y porque no teníais otra cosa que hacer que poner la mesa en el piso de arriba donde estaba el comedor o poneros morados de la birra que atestaba nuestra nevera- fuistéis de avanzadilla a ver qué se cocía allí.
En cuanto llené la bandeja con la mezcla de pasta, tomate, cebolla, quesos y albahaca, y la metí al horno a gratinar, nos dirigimos las chicas al bar también. Os veíamos allá a lo lejos, a través de la cristalera, libando cerveza tan a gustito, y nosotras, no íbamos a ser menos. Ya.
Al cruzar la plazoletilla, los parroquianos a las puertas del bar, nos empezaron a mirar con extrañeza, cosa que pensamos sería por mi pelo, como siempre suele ocurrir. Pero ya cuando entramos salimos de dudas pues con buenas palabras nos echaron a la calle. Primero nos quedamos cortadas y sin reacción, luego nos fuimos calle abajo, a carcajada limpia, al refugio de nuestra propia cerveza.
Tú y Charmes nos explicásteis que aquello no era un bar público si no una sociedad privada, la única forma en que la gente joven del pueblo había conseguido una licencia de alcohol. Estaba permitido que abrieran una o dos noches a la semana , no recuerdo bien, y tenían prohibido la venta a quien no perteneciera a ella.
Estas explicaciones os las dieron a vosotros mientras os invitaban a una gran copa de cerveza, pero no se podían a arriesgar a tenernos a nostras también puesto que la policía podía multarles o cerrarles el local. De ahí las caras de los socios al vernos llegar tan campantes. Se asustaron.
Lejos de sentarnos mal, nos trataron con mucha educación en todo momento, nos reímos mucho de la situación que habíamos provocado y nos volvimos a comernos ese pedazo de bandeja llena de pasta. Entonces es cuando descubriste , y te enganchaste según tú, al sabor de la albahaca fresca.
La maceta nos la fuimos comiendo hasta que quedó sólo el tiesto. ¿Te acuerdas qué ricos los tomates toscanos con queso fresco y la rica hierba?

Hoy he preparado unas verduras al vapor, judías verdes y alcachofas, que luego he salteado con jamón ibérico, ajo, cebolleta y he aliñado con AOVE y albahaca...Y he vuelto a pensar en ti, Josemari, que vaya cómo nos has dejado; locos y perdidos, sin planito.
Besos

lunes, enero 07, 2008

Chipirón, escalonias y naranja

A pesar de odiar a muerte la vida rutinaria, hay veces, en concreto después de la Navidad, que estoy deseando volver a ella.Qué hartón de vida social, comer, beber, y currar, mi má. Qué bueno dejar de pensar en qué te vas a poner, en que te pondrán de comer, o de beber, o qué te encontrarás en el trabajo estos días, tan estresados en mi empresa.

Volver a cocinar e ir al mercado, aguantar una hora de baile en el gimnasio sin que se te salga la nata del roscón por la boca, dejar tu huella en el sofá, sacarle brillo al mando a distancia con el dedo gordo, recuperar el pulso y que las fotos no me salgan movidas ...Maravillas sin fin que pienso volver a practicar desde hoy mismito.

Para empezar esta recetita con uno de mis ingredientes favoritos, el chipirón.
Chipirón, escalonias y salsa de naranja
Ingredientes para una ración:
3 ó 4 escalonias pequeñas, 2 hojas de hierbabuena, el zumo de una naranja, 3 vainas de guisantes frescos, 1 ó dos chipirones limpios, 1 pizca de tomillo, 1/2 ración de pasta larga cocida.

Picar una de las escalonias y saltearla en cucharadita de aceite hasta que poche. Agregar entonces el zumo de naranja y el tomillo (poquísimo), triturarlo y dejar que se reduzca a un par de cucharadas. Colar y reservar.
Pelar las otras escalonias y cortarlas al medio. Dorarlas en una sartén con algo de AOVE. Un minuto antes de sacarlas añadir los guisantes desvainados. Reservar.
En la misma sartén saltear el chipirón hasta que se dore por ambos lados. Reservar.
Saltear la pasta en la misma sartén antes de emplatar.
Espolvorear la hierbabuena picadita por encima y la reducción de naranja.

Por cierto, el año pasado la gente se volvió loca colgando Papanoeles de ventanas y balcones. Este año se han sumado los tres Reyes Magos Colgantes.¿Para el año que viene: ¿Por qué no cuelgan jamones?


Besos
Josemari, mañana vamos a despedirte. No te olvides de llevar un planito del cielo, criatura, no te vayas a perder.
Muchos, muchos besos.

Roscones, capones y salsa de manzana y queso

Hace días que mi calle huele a roscón. Enfrente de casa hay una fábrica de bollería y en estas fechas son los encargados de aromatizar las navidades con uno de sus olores más significativos, cosa que se agradece.

Hace años recuerdo que en nochebuena las calles se llenaban de olor a gambas a la plancha y a cordero. Hoy en día somos los vallecanos de sitios tan dispares que no se reconoce ningún olor en concreto.En mi casa, en nochevieja, contribuimos a perpetuar la tradición y senté una docena de personas a la mesa, que después de unos entrantes a cargo de mi queridín, saborearon el corderito festivo. A continuación celebramos el fiestón de fin de año-también típico para mi amigotes- hasta bien entrado el día, con una afluencia de público enorme. Mi casa se desdibuja esa noche y aparece el bar de copas que tuvimos hace años, Angel vuelve a pinchar, y todos tan felices.

Ayer, como colofón, celebramos el cumple de mi hermana. La criaturita cumple cincuenta pletóricos años -está como nunca- y la agasajamos todo lo que se merece. En la mesa pusimos un capricho que teníamos desde el año pasado: un capón de Cascajares, relleno de foie, orejones de albaricoque y piñones. Prácticamente agotado desde el comienzo de las fiestas, aun no me explico cómo conseguimos uno.

El enorme pollo - o sea, pollón según la RAE- llega a tus manos listo para consumirlo, con su salsa, pero aun así le preparé una salsa de manzana y queso fresco, casi un puré, que le diera un toque fresco al plato. Más fresco hubiera sido que no me hubiera olvidado de llevar una bolsa de ensalada "brotes frescos" de Hacendado para escoltar al bicho, pero las cabezas están como el turrón de almendra ya a estas alturas, menos frescas, todo.
Aprovecho para recomendar este bouquet de Mercadona de brotes de lechuga, espinaca, rúcula, así como la casa Cascajares, ya que la empresa palentina elabora unos productos más que buenos, de los que no me canso de hablaros (a ver si me meten en nómina).

Y así transcurrió nuestro día de Reyes Magos entre risas y regalos; bueno no para todos, que algunos nos quedamos sin amiga invisible por culpa de la cogorza que tenían otros cuando hicimos el sorteo. Pero lo importante es que mi hermana estaba guapísima con todo lo que le regalamos en su cincuenta aniversario.

!Mari, que sea para otros cincuenta más, por lo menos y que sigamos teniendo esta estrambótica familia muchos años más para celebrarlo!

Besos para mi hermana y para todos.

Salsa de manzana y queso fresco
Ingredientes:
1 kg de manzanas reinetas, 250gr de queso fresco, una pizca de sal, pimienta negra recién molida, 2 cucharadas de mantequilla.
Se puede preparar en Thermomix o en una cacerolita.
Pelar y picar las manzanas. Saltearlas junto con la mantequilla la sal y la pimienta. Cuando estén tiernas añadir el queso y triturar.