lunes, abril 30, 2007

Rollitos de pescado,manzana y calabaza

Anoche, mientras elaboraba mi cenita, mi gato no perdía ripio de lo que hacía. Creo que el hecho de comer esas delicias está haciendo de él un felinogourmet de tomo y lomo. Opinar no opinó nada pero la garra la echó en un par de ocasiones al pescadito. Le tendré que pasar al pienso si no quiero quedarme sin cenar de aquí en adelante.



Este es el bicho. Se llama Ramón, en casa le llamamos Montxo.






Hace tiempo que tenía en mente estos rollitos de pescado blanco y azul, los había visto alguna vez publicados, pero la salsa la tuve que improvisar y, aunque queda rica, para mi gusto demasiado suave, le iría muy bien una pizca de jengibre.
Los rollitos pueden hacerse, y quedaran de cine, con lenguado, pero mi pescadero lo tiene a un precio imposible teniendo en cuenta que hay que comprar un pez entero y son muy grandes para mi sola. Pagaría una pequeña fortuna y comería lenguado el resto de la semana hasta aborrecerlo. Por eso me decidí por la solla que se vende en filetes y es más económica.
Hacer los rollitos me costó lo mío, aunque parezca mentira. Para poder enrollar bien los filetes han de ser muy delgados, los míos no lo eran tanto y mi destreza con el cuchillo tampoco es nada del otro mundo.

El resultado tarqueasín:
Rollitos de pescado, manzana y calabaza


Ingredientes para una ración:

Rollitos:
- dos filetitos finos de solla y otro tanto de salmón fresco.
Enrollarlos, fijarlos con un palillo,salarlos y cocerlos al vapor lo justo.

Salsa de manzana:
-1/2 manzana, medio blanco de un puerro pequeño, medio vasito de brandy, una pizca de canela en polvo y otra de sal.
Saltear todo picado en AOVE, regar con el brandy y dejar evaporar el alcohol. Cubrir con agua, añadir la canela y cuando esté bien cocido pasar y colar.

Quenelle de calabaza:
- 50grs de calabaza, 1 quesito, pimienta negra.
Cocer la calabaza en el microondas. Aplastar bien en caliente y unir al quesito y la pimienta. Formar quenelle con una cuchara.

Emplatamos poniendo unas cuchadas de salsa sobre el plato, encima la calabaza y sobre ella los rollitos.
Decorar con unas gambas salteadas y unos guisantes frescos cocidos.


Besos

sábado, abril 28, 2007

La comida del rey de la casa

Recuerdo un día en el mostrador de la casquería* de mi mercado, la siguiente conversación:
- ¿Qué pasa, Pepe, qué te pongo hoy?
- Dame un filete de hígado para el rey de la casa.
- Yo pensaba que a ti no te gustaba el hígado.
- Es que no es para mí. El rey de la casa es el gato, chato.

Y que razón tenía este hombre. En casa los felinos son siempre los reyes y por esta regla de tres en mi casa somos monárquicos hasta las cachas porque siempre hay gato. Ya ves.
Además el mío, como todos, come a cuerpo rey, no podía ser de otro modo. Toma principalmente una latita de esas chiquitinas al día, de esas que cada vez se sofistican más.
Días atrás abrí una que decía llevar besugo (eso había que verlo, pero que era pescado blanco en trocitos, sos lo juro por mi tío Arturo), además iba escoltado por diminutas anillas de chipirón limpitas, blanquísimas, que con un poco de hambre atrasada, de esa que yo no conozco, me zampo una de esas latitas y me quedo tan pancha. Si es que la pones boca abajo en un plato pijo con tres rayajos de cualquier reducción, un montoncito de germinados y cualquier chorradita más y lo venden en la barra de un bar a 12 euros lo menos.
Las latitas llevan nombres como los platos más enrevesados de restaurantes cool. Mirad, mirad, que no me invento nada:

- Cóctel selecto del océano.
-Tiernas pechugitas de pollo.
- Tiernos filetitos de pollo y pato.
- Delicadas láminas de atún
¿Qué, cómo se os ha quedado el cuerpo? Os recuerdo que es comida de gato.Pues mirad las fotos de las pechugitas y del océano selecto.




Quien fuera gato.
Besos
*La casquería es un establecimiento de lo más castizo y que me consta no existe en todas las provincias. Se trata de la tienda donde vende, exclusivamente, hígados, bofes, callos y demás interioridades de cerdos, vacas, corderitos... Todo eso que está tan rico y a lo que en Madrid siempre hemos sido muy aficionados.

martes, abril 24, 2007

Dos preguntas y una ensalada de pollo

En estos días pasados de exilio informático he pensado mucho y me ha ayudado bastante la fiebre de un catarro a este devanamiento de sesera. Han sido días de lluvia y de ver más tele de lo normal. El xilofón del agua cayendo en el patio me llevó a preguntarme por qué si los bizcochos y tartas se secan, las galletas se humedecen. Gran misterio que hay que añadir al del paradero de los calcetines desparejados.

Por el lado de la tele: ¿qué coño era eso que le tendía la enfermera, a la vez que la voz en off hablaba de un bocadillo, en el anuncio de Coca-Cola y donación de sangre, al pobre que se había dejado chupar la misma entre un torrente de sonrisas y buen rollo? No creo que con semejante reclamo nadie haya acudido a la cita almibarada del autobús ese tan mono, por mucha minifalda que lleve la enfermera. Donde esté el bocata jamón de toda la vida que se quite... eso.



Como parece que las temperaturas caldean el ambiente ¿qué tal esta ensalada fresquita y nos olvidamos de tanta preguntita?



Ensalada de pollo, aguacate y naranja


Ingredientes:
Pechuga de pollo asada, lechuga, naranja, cebolla dulce de fuentes, aguacate.


Vinagreta:
1 trozo de manzana, 1 cucharadita de mostaza Dijóm, pimienta negra recién molida, vinagre de miel, AOVE variedad Arbequina y sal


Creo que sobran las explicaciones de cómo se hace ¿no?



Besos

sábado, abril 21, 2007

Mero, ajetes agridulces y naranja sanguina



El pescadito, uno de mis ingredientes preferidos, toca para este mes y ayer mi pescadero !tenía mero! Es un pescado que hace años que no veíamos por mi barrio, está caro y aquí el personal anda siempre a dos velas, pero ayer se dio el milagro y aquí mi menda se hizo con un trozo.
Las naranjas sanguinas hace años que desaparecieron de los mercados que frecuento pero cuando era niña eran mucho más consumidas y las recuerdo con cariño. También me las encontré hace unos días en la frutería y con gran regocijo me hice con unas cuantas para que me llevaran de nuevo a la infancia.
Había visto en una revista unos ajos tiernos caramelizados,como no podía ser de otro modo, no tengo ni pajolera idea de dónde. En fin que hoy cuando he llegado del curro e improvisado este plato Delocay y encima estaba bueno. Como para no estarlo con lo que he pagado por el mero.
Mero, ajetes agridulces y naranja sanguina


Ingredientes para uno:
- 1 rueda de mero, dos ajos tiernos cortados a la mitad, una cucharadita de miel, cuatro de vinagre de Jerez, el zumo dos naranjas sanguinas, 1 pizca de maicena, 1 chalota, una ramita de hierbabuena, un espárrago verde y otro blanco cocidos, sal y AOVE.

Poner una cucharada de AOVE en una sartén y dorar los ajetes brevemente con su sal. Regar con el vinagre y la miel y dejar que el líquido espese. Reservar.
Picar fina la chalota y saltearla en una pizca de AOVE. Regar con el zumo y cocinar hasta que esté tierna. Pasar por la batidora y el chino. Poner a reducir, salpimentar, y si fuera necesario añadir una pizca de maicena para que quede una salsa que cubra. Antes de emplatar cortar finitas unas hojitas de hierbabuena y añadirlas a la salsita rosada tan bonita que habrán dado las naranjas.
Dorar en sartén el mero, salar y emplatar junto con los espárragos, los ajetes y su salsita, la salsa de naranja.... como en la foto.

Y ya está.... !Joé mero!


Besos



viernes, abril 20, 2007

bizcocho de choco y avellanas

Este bizcocho es de lo mas rico que he probado. Lo he preparado dos veces: la primera tuve que tirar hasta el molde porque le puso dos veces el azúcar, medio kilo en total, y aquello se petrificó perfectamente. Yo es lo que tengo, que las cosas las hago, sin conciencia, pero perfectas.
La segunda ya salió mucho mejor, no del todo, confieso, pero mucho mejor.
La receta es de Sale y Pepe aunque en la revista el pastel lleva más elaboración, va rellena, yo la hice en una fuente de horno y luego no hubo dios que la despegara del fondo para poder rellenarla. Improviso perfectamente también, por supuesto.
Sale una tarta bien grandota así que necesitamos un molde grande y también:

Bizcocho:
-100gr de harina, 90gr de maicena, 250gr de azúcar, 100gr de chocolate para fundir, 130gr de mantequilla, 75gr de avellanas tostadas, 5 huevos y 3 yemas

Glaseado:
- 180gr de chocolate, 1 tacita de nata, una cucharada de mantequilla


Batir hasta que blanqueen las yemas con el azúcar al baño María.
Batir a punto de nieve las claras.
Reducir a polvo las avellanas.
Derretir el chocolate con la mantequilla y mezclarlo con las harinas, las yemas, las avellanas y una vez bien mezclado unir a las claras con cuidado.
Enmantecar un molde y cocinar en horno a 190º alrededor de 50 minutos.
Derretir el chocolate del glaseado con la nata y la mantequilla. Cuando el bizcocho esté frío cubrirlo con el glaseado.
Chuparse los dedos y clamar al cielo: !joé qué rico está esto!



Besos

jueves, abril 19, 2007

Estupendos cuatro días pasamos en Semana Santa en La Alcarria. Lástima que el tiempo no acompañó mucho. El sábado nos dio tregua justo para la calçotada. Decidir tomar el café y los bajativos dentro, y se puso a caer chuzos de punta.
Doscientos calçosts para diez, entre niños, adolescentes y adultos, y apenas sobró mediadocena. Buen saque.
El romesco, bien elaborado por Josefina, que junto a su familia, vinieron cargados desde Barcelona con todos los avíos para este expléndido ágape. El menú redondeado con butifarra, butifarra de setas (deliciosa) y panceta asada. Gran día, velay que sí.

El campo, encanecido por la flor del romero y los frutales floridos, rezumaba agua por todas partes. Cualquier pedregal convertido en pradera y nuestra finca luciendo una alfombra verde digna de chalé en La Moraleja y encima gratis.

Días intensos de principio a fin. Mañanas de encierro en la cocina preparando comida para todos y noches de velada al son del hielo en el vaso. Largas conversaciones, risas y más risas.

Me embarqué en la nueva experiencia de preparar pasta casera, a mano, sin máquina alguna que me facilitara el trabajo a excepción del rodillo, labor que me alimentó el cuerpo y el espirítu. Tener tiempo es lo mejor y, además, el resultado nos encantó a todos y a mí me abrió un rico nuevo mundo en el que sumergir mi imaginación e inventiva.

¿Qué mejor para entretener a una niña de diez años que el torbellino de la repostería?
Mide, pesa, mezcla, hornea....El resultado, aunque nuestra madalenas no subieron lo que debían, siempre entusiasma a los pequeños. No hay pega alguna si sus manos han estado llenitas de harina.
Un enorme pastel de chocolate salió esa tarde del horno y casi se queda pequeño ante la voracidad de nuestros invitados. Tampoco quedó perfecto. Los hornos ajenos y sus misterios.

Muchos en casa y no hay cama para tantos. Nuestra idea de acampar pasada por agua. La segunda alternativa, la de acondicionar los trasteros, nada, mucho frío, mucha humedad, muchas arañas. Rafael, nombre de gran pintor y de gran vecino, nos ofreció alojamiento y, visto el panorama en nuestra casa, no lo rehusamos. Dormimos a gustito, en inmensas cama calentitas, rodeadas de su obra. Pinta raro Rafael, dice la niña, no se entiende nada.

Si el tiempo no es generoso se reducen mucho las actividades. Nada de pintar, ni hacer yoga al aire libre; nada de largos paseos por el monte, nada de leer bajo un pino. Actividades pequeñas para tanto campo, enormes para casa adentro.

Salimos a comer fuera. Elegimos la provincia de Cuenca, unas visitas turísticas y comida en Priego en el restaurante Victoria, en plena plaza mayor. Dos búlgaras regentan el negocio y en el menú alguna, escasa, representación de su gastronomía materna. Sopas de callos no había, nuestro gozo en un pozo. La ensalaga búlgura que nos sirvieron no estaba mal. Tomate, jamón Cork (así en el original), queso, pepino y pimiento rojo. El resto, sin pena ni gloria. Más de lo primero si acaso.

El domingo menos gente en casa, vuelta a preparar madalenas y otra vez que no suben suficiente. El misterio de la repostería veregonzosa.

De vuelta a Madrid el pantalón, más estrecho; la felicidad, más grande.

Jó, jolín, jopé

Pues eso, que vaya rollo cuando los ordenatas se subleban, se plantan y dicen que ya está bien de explotación y eso que llevan conmigo desde la edad de piedra. Será por eso, claro.
En fin que menos mal que siempre hay ahí algún amigote al quite y , en este caso, ha sido Carles que me ha regalado un nuevo, me lo ha traído desde lleida y me lo ha instalado que si no, tengo que escribir el blog con un tam-tam que tengo de emergencia.
Esto es sólo una nota para que sepan mis queridisísimos lectores que ya estoy de vuelta y que , aunque tengo mucho trabajo, vuelvo a la carga, esta noche misma, con algo nuevo que contar.

Besos