
Este es el bicho. Se llama Ramón, en casa le llamamos Montxo.
Hace tiempo que tenía en mente estos rollitos de pescado blanco y azul, los había visto alguna vez publicados, pero la salsa la tuve que improvisar y, aunque queda rica, para mi gusto demasiado suave, le iría muy bien una pizca de jengibre.
Los rollitos pueden hacerse, y quedaran de cine, con lenguado, pero mi pescadero lo tiene a un precio imposible teniendo en cuenta que hay que comprar un pez entero y son muy grandes para mi sola. Pagaría una pequeña fortuna y comería lenguado el resto de la semana hasta aborrecerlo. Por eso me decidí por la solla que se vende en filetes y es más económica.
Hacer los rollitos me costó lo mío, aunque parezca mentira. Para poder enrollar bien los filetes han de ser muy delgados, los míos no lo eran tanto y mi destreza con el cuchillo tampoco es nada del otro mundo.
El resultado tarqueasín:
Rollitos de pescado, manzana y calabaza

Ingredientes para una ración:
Rollitos:
- dos filetitos finos de solla y otro tanto de salmón fresco.
Enrollarlos, fijarlos con un palillo,salarlos y cocerlos al vapor lo justo.
Salsa de manzana:
-1/2 manzana, medio blanco de un puerro pequeño, medio vasito de brandy, una pizca de canela en polvo y otra de sal.
Saltear todo picado en AOVE, regar con el brandy y dejar evaporar el alcohol. Cubrir con agua, añadir la canela y cuando esté bien cocido pasar y colar.
Quenelle de calabaza:
- 50grs de calabaza, 1 quesito, pimienta negra.
Cocer la calabaza en el microondas. Aplastar bien en caliente y unir al quesito y la pimienta. Formar quenelle con una cuchara.
Emplatamos poniendo unas cuchadas de salsa sobre el plato, encima la calabaza y sobre ella los rollitos.
Decorar con unas gambas salteadas y unos guisantes frescos cocidos.
Besos






